
Por : Angel Feliz
Escuchar a los empleados parece un fenómeno inevitable si se pretende tener éxito en los OKR planteados por la empresa para cumplir con su misión. No obstante, existen diferentes maneras de escuchar a los empleados o, mejor dicho, diferentes niveles de escucha, en función de los cuales la mejora de la productividad puede darse, retroceder o, simplemente, estancarse.
Escuchar de manera atenta, activa y presente a una persona —o un grupo de personas—, es también una manera de tener en consideración a esos interlocutores por su importancia y el interés en lo que tienen que decir. Esto permite abrir un canal a la validación, el reconocimiento mutuo y la solución de posibles problemas —en este caso dentro del ámbito de la empresa— que se puedan estar produciendo